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Unidad exterior de la aerotermia congelada: ¿es normal? Qué hacer

Unidad exterior de la aerotermia congelada: ¿es normal? Qué hacer

Actualizado en septiembre de 2026.

Llega el primer invierno de verdad y te encuentras la unidad exterior de tu aerotermia cubierta de escarcha, o incluso con placas de hielo. Es normal alarmarse, pero en la mayoría de los casos es parte del funcionamiento del equipo. Te explicamos qué es normal, qué no lo es y qué no debes hacer nunca.

¿Es normal que se forme hielo?

Sí. La unidad exterior extrae calor del aire, y para hacerlo su intercambiador tiene que estar más frío que el aire que lo rodea. Cuando esa superficie baja de 0 °C, la humedad del aire se congela sobre ella, igual que ocurre en un congelador.

Un detalle que sorprende a mucha gente: el hielo suele formarse más con temperaturas algo por encima de 0 °C y mucha humedad (niebla, lluvia fina, zonas cercanas a ríos o al mar) que con un frío muy intenso y seco. Es habitual ver más escarcha a 3 °C con niebla que a -5 °C con el cielo despejado.

El desescarche: cómo se quita el hielo solo

Para que el hielo no bloquee el equipo, las aerotermias hacen automáticamente un desescarche: invierten durante unos minutos el ciclo del refrigerante para calentar el intercambiador exterior y derretir el hielo. Mientras dura, normalmente entre 5 y 15 minutos:

  • El ventilador de la unidad exterior se para.
  • Se oyen chasquidos o soplidos al empezar y al terminar.
  • Puede salir vapor de la unidad.
  • La calefacción o el agua caliente se enfrían un poco, porque el equipo usa algo de ese calor para deshacer el hielo.

Todo esto es normal.

Cuándo sí es un problema

  • El hielo forma bloques de varios centímetros y no desaparece después de varios desescarches.
  • Los desescarches son muy frecuentes, varias veces por hora, de forma continuada. Puede indicar un sensor defectuoso, un problema de refrigerante o que el aire no circula bien alrededor de la unidad.
  • El equipo deja de calentar con normalidad después de un episodio de hielo y no se recupera solo.
  • El agua del desescarche no desagua y se forma una placa de hielo bajo la unidad, que puede acabar atrapando la parte inferior.

En cualquiera de estos casos, llama al servicio técnico.

Lo que nunca debes hacer

  • No quites el hielo a golpes ni con objetos punzantes. Las aletas del intercambiador se doblan con facilidad, y podrías perforar el circuito de refrigerante.
  • No eches agua caliente sobre la unidad. Puede dañar las aletas y el agua se volverá a congelar, a menudo peor que antes.
  • No apagues el equipo cortando la luz para «descongelarlo»: sin electricidad no puede hacer el desescarche ni proteger el circuito de agua contra las heladas.

Cómo reducir el problema

  • Espacio libre alrededor: el aire tiene que circular bien. Consulta en el manual las distancias mínimas que exige tu modelo y no pongas objetos ni plantas cerca.
  • Elevada sobre el suelo: en zonas donde nieva, la unidad debe estar sobre un soporte por encima del nivel habitual de la nieve, para que no quede enterrada ni se bloquee el desagüe.
  • Lejos de goteos: evita colocarla bajo un alero o un canalón que gotee sobre ella, porque ese agua se congela encima.
  • Un buen desagüe: el agua del desescarche tiene que ir a un desagüe o a un terreno que la absorba. Si no, forma placas de hielo en el suelo, peligrosas para pasar y para el propio equipo.
  • Resistencia en la bandeja: muchos fabricantes ofrecen, como accesorio o de serie, una pequeña resistencia en la bandeja de desagüe que evita que el agua del desescarche se vuelva a congelar antes de salir. En zonas frías y húmedas merece la pena preguntar por ella.

¿Afecta al rendimiento?

Sí, un poco. Cada desescarche consume energía que no se convierte en calefacción, y es una de las razones por las que el rendimiento de cualquier aerotermia baja en días fríos y húmedos respecto a los datos de laboratorio. Es normal y está previsto en el diseño del equipo. Por eso es importante fijarse en el rendimiento estacional (SCOP) y no solo en el COP en condiciones suaves.

En resumen

Un poco de escarcha o hielo en invierno es tan normal como el hielo de un congelador, y es más habitual con niebla y temperaturas cercanas a 0 °C que con frío seco. La señal de alarma no es el hielo, sino que no desaparezca con los desescarches o que el equipo deje de calentar. Y nunca intentes quitarlo a golpes ni con agua caliente. Si notas bajones de calor en los días de hielo, revisa también nuestro artículo sobre qué hacer si tu aerotermia no calienta lo suficiente.

Soy Roberto Fernández, responsable de FinCrypEx. Vivo en Madrid. No soy instalador ni ingeniero: mi trabajo es documentarme en fichas técnicas oficiales, normativa y foros de usuarios, y explicarlo de forma clara y con fuentes para quien se enfrenta a esta decisión por primera vez. Si detectas un error en algún artículo, escríbeme desde la página de contacto.

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