Mi aerotermia consume más de lo normal: cómo detectarlo
Actualizado en septiembre de 2026.
Un consumo excesivo es de los problemas más difíciles de detectar, porque rara vez ocurre de golpe: la factura va subiendo poco a poco y no te das cuenta hasta que comparas con el año anterior. En este artículo te explicamos cómo comprobarlo con datos y qué revisar, empezando por lo que puedes hacer tú mismo.
Primero: compara kWh, no euros
El precio de la luz cambia mucho de un año a otro, así que la factura en euros puede subir sin que tu aerotermia gaste más. Para saber si hay un problema real:
- Compara los kWh consumidos, no los euros. Los encontrarás en la factura o en la web o app de tu distribuidora eléctrica, mes a mes.
- Compara el mismo mes de años distintos, y ten en cuenta si ha hecho más frío. Un enero más frío que el anterior justifica un consumo mayor.
- Si tu equipo muestra el consumo en su app, úsalo para separar la aerotermia del resto de la casa. Ten en cuenta que en muchos equipos es una estimación. Para una medida exacta, el instalador puede poner un medidor de energía en el circuito de la aerotermia.
Un truco útil: si la app de tu equipo muestra tanto el calor producido como la electricidad consumida, divide el primero entre el segundo. Te dará el rendimiento real de tu equipo. Compáralo con el SCOP de la ficha técnica: si es mucho más bajo, algo no va bien.
Señales de alerta
- El consumo en kWh ha subido claramente respecto al mismo mes del año anterior, sin que haya hecho más frío ni hayas cambiado tus hábitos.
- El equipo tarda más en calentar la casa que antes.
- El equipo funciona durante periodos mucho más largos, casi sin pausas.
- La resistencia eléctrica de apoyo se activa más a menudo que en otros inviernos.
Causas que puedes revisar tú: la configuración
La temperatura del agua de calefacción. Cuanto más caliente tiene que producir el agua, peor rinde una aerotermia. Si alguien ha subido la temperatura de impulsión, o ha cambiado la curva de calefacción para que caliente más rápido, el consumo se dispara. Pregunta al instalador cuál es la temperatura más baja con la que tu casa se mantiene confortable, y déjala ahí.
La resistencia eléctrica de apoyo. Consume lo mismo que un radiador eléctrico: 1 kWh de calor por cada kWh de luz, mucho menos eficiente que la bomba de calor. Si está configurada para entrar demasiado pronto, o se ha quedado activada, dispara el consumo. Revisa en el menú cuándo entra y pregunta al instalador si el ajuste es correcto.
El agua caliente sanitaria. Una temperatura del depósito más alta de lo necesario, o un ciclo antilegionela programado con demasiada frecuencia, aumentan el consumo. Consulta con el instalador qué temperatura y qué frecuencia son adecuadas para tu instalación.
La programación y el termostato. Si alguien ha cambiado la temperatura de consigna o la programación horaria, el equipo puede estar trabajando más horas de las necesarias.
Causas que puedes revisar tú: el mantenimiento
Los filtros. Un filtro sucio en el circuito de agua obliga al equipo a trabajar más. Te explicamos cómo revisarlos en nuestro artículo sobre la limpieza de filtros de la aerotermia.
La unidad exterior. Comprueba que no tiene hojas, suciedad u objetos que tapen la entrada o la salida de aire, y que el hielo desaparece después de cada desescarche. Una unidad exterior obstruida rinde mucho peor.
Causas que necesitan un técnico
Una pequeña fuga de refrigerante. Puede tardar meses en provocar un código de error, pero mientras tanto el equipo pierde eficiencia. Solo se detecta con instrumentos específicos.
El desgaste del compresor. Con los años, y sobre todo si ha trabajado con muchos ciclos de encendido y apagado por estar mal dimensionado, un compresor pierde eficiencia.
El vaso de expansión o problemas de caudal en el circuito, que el técnico revisa en el mantenimiento anual.
Qué hacer, paso a paso
- Compara tu consumo en kWh con el mismo mes del año anterior, teniendo en cuenta el frío que ha hecho.
- Revisa la configuración: temperatura del agua, resistencia de apoyo, agua caliente y programación.
- Limpia los filtros y revisa la unidad exterior.
- Si tras dos o tres semanas el consumo sigue alto, llama al servicio técnico para una revisión, incluido el circuito de refrigerante.
- Anota el consumo antes y después de la revisión, para comprobar que el problema se ha resuelto.
En resumen
Un consumo alto no siempre es una avería. Muchas veces es un problema de configuración que puedes corregir tú: la temperatura del agua, la resistencia de apoyo o el agua caliente. Compara siempre kWh, no euros, y ten en cuenta el frío que ha hecho. Si quieres saber cuánto debería consumir tu equipo, te explicamos cómo calcularlo en nuestro artículo sobre aerotermia low cost vs premium.



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